Los (poli)fenoles de los arándanos silvestres pueden mejorar la función vascular
En un estudio doble ciego, aleatorizado y controlado, 61 adultos mayores sanos consumieron durante 12 semanas polvo de arándanos silvestres (equivalente a 178 g de bayas frescas) o un placebo. El grupo de los arándanos mostró mejoras significativas en la dilatación mediada por flujo (FMD), una reducción de la presión arterial sistólica y un mejor rendimiento en las pruebas de memoria y de funciones ejecutivas. La excreción de polifenoles en la orina aumentó, lo que confirmó su biodisponibilidad. No se observaron cambios en el flujo sanguíneo cerebral ni en la microbiota intestinal. El estudio sugiere que los arándanos silvestres pueden reducir el riesgo cardiovascular futuro y favorecer la salud cognitiva en la vejez.