¿Por qué no se debe acostumbrar a los niños desde pequeños a los sabores muy dulces?
Los niños tienen una preferencia natural por lo dulce. Los estímulos dulces intensos y frecuentes pueden reforzar aún más esta preferencia.
Para la formación del gusto no es determinante únicamente si el sabor dulce proviene del azúcar, el xilitol u otros edulcorantes. También son relevantes la intensidad y la frecuencia de la experiencia gustativa dulce.
Puede resultar especialmente problemático que se establezca de forma habitual una asociación emocional entre lo dulce y el consuelo o la recompensa.
Una alimentación variada y un consumo moderado de alimentos dulces pueden ayudar a desarrollar preferencias gustativas diversas.